15.5.12

Los portadores de sueños





En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.

Pero los siglos y la vida
que siempre se renueva
engendraron también una generación
de amadores y soñadores,
hombres y mujeres que no soñaron
con la destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo
de las mariposas y los ruiseñores.
Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidiana
guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Las madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
y las dejaron preñadas de miel y de hijos verdecidos
por un invierno de caricias.

Así fue como proliferaron en el mundo los portadores de sueños,
atacados ferozmente por los portadores de profecías habladoras
de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de utopías
dijeron que sus palabras eran viejas
y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso es antigua
en el corazón del hombre.
Los acumuladores de riquezas les temían
lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor
y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también habia engendrado
a los que inventaron la manera
de apagar el sol.

Los portadores de sueños sobrevivieron a los climas gélidos
pero en los climas cálidos casi parecían brotar
por generación espontánea.
Quizá las palmeras, los cielos azules, las lluvias torrenciales
tuvieron algo que ver con esto.
La verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especimenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos,
mundos de hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros,
que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes,
se curaban y cuidaban entre ellos, se querían, se ayudaban en el
arte de querer y en la defensa de la felicidad.
Eran felices en su mundo de azúcar y de viento,
de todas partes venían a impregnarse de su aliento,
de sus claras miradas.
Hacia todas partes salían los que habían conocido
portando sueños soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores
y de que el mundo no tendría que terminar en la
hecatombe.
Por el contrario, los científicos diseñarían
puentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.

Son peligrosos
- imprimían las grandes rotativas
Son peligrosos
- decían los presidentes en sus discursos
Son peligrosos
- murmuraban los artífices de la guerra.

 
Los portadores de sueños conocían su poder
por eso no se extrañaban
también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías
y por eso defendían su vida aun con la muerte.
Por eso cultivaban jardines de sueños
y los exportaban con grandes lazos de colores.
Los profetas de la oscuridad se pasaban noches
y días enteros vigilando los pasajes y los caminos
buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día, ni de noche.

Y en el mundo se ha desatado un gran tráfico de sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver.
La semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
en amplios vestidos de maternidad
donde piecitos soñadores alborotan los vientres
que los albergan.

 Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arco iris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros sólo sabemos que los hemos visto,
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.


Gioconda Belli




7.4.12

Andres Echeveste

En Piedras Coloradas




 



Qué lindo atelier! Cuando encontré el torito terminado me histeriqueaba haciendose el malo. Nos miramos fijo, le sostuve la mirada y después nos hicimos amigos. Creo que se amansó cuando le dije si no bajás tus humitos te cuelgo un atrapasueños por cuerno.



 Cada paleta de Andrés es una previa que provoca, una obra paralela a su obra, 
la resaca mansa del caos de su talento.






Una pequeña heladera de alguien que disfruta el polo, ahora  en un Rancho de barro y paja, junto a una cocina a leña y de pronto frente  a nosotros, rápidamente,  nace una obra de la  humildad de un artista que ofrece su  pincel  para que participen quienes quieran.




 
Un artista, un gran artista  que afirma ser lo que es y lo que pinta  por un lugar, Piedras Coloradas.

Entonces por qué no decir,  y  me gusta pensarlo así, que esas piedras coloradas de su  infancia, de su adolescencia están en su íntima paleta, en la gésesis de su propia obra.     






 Pinturas

(clic en el enlace)

 

Ayer regresó a Buenos Aires.
Te pido disculpas si me ves lloroso, pero acaba de morir un tio que amaba.
Disculpas!
Y con sus ojos llorosos me habló del  tio que amaba, cómo eran sus brazos, qué hacía, donde vivía.  Y la pena se fue ventilando.  Insistia que era un ángel. Quizás este ángel lo cargó entre sus alas y se ocupó de  resolver algo que a él le estaba costando más de lo que creía: regresar a Buenos Aires, irse de Piedras Coloradas, Las Grutas.  

Hasta cuando quieras, Andrés. Y cuando sea, será un gustazo para celebrar.


 

 

 

 

Andrés Echeveste . Dibujos de Caballos

(clic en el enlace)

 

 


 


Alma Mora, para vos.

Gracias Ale por las fotos!

18.3.12

Faro viejo de Rio Negro





                                        





                                        Que en cada faro hay algo como el pan que fue hecho
                                        con las manos. Algo trascendente de rutina simple,
                                        sin más misión que la palabra dicha a tiempo.
                                        En cada faro hay algo primitivo, viviente, de lo humano.

                                        El gesto anónimo de los oficios que nos hacen,
                                        del relojero que fabrica el tiempo con sus dedos.


                                                                                      

                                                                                                   Zalma Jalluf

                                                                                                 El pais del este








El faro Río Negro es el primer faro construído en el sector continental de la Patagonia, y el más antiguo en servicio. (Desde 1887) Se encuentra ubicado sobre la barranca sur de la desembocadura del Río Negro, junto al balneario El Cóndor.





24.2.12

Piedras Coloradas





Biblioteca en la playa. Ahí al ladito nuestro. Recostados sobre la arena ella le lee a él.
Ahí, entre ellos, mirándolos desde una ventana.








Luces y sombras, contrastes, como la vida misma.
Registrarlos es una cuestión de foco. El propio foco sobre la vida misma.




(Imágenes publicadas en Facebook. En este blog para quienes se resiten aún a Facebook)


2.2.12

Quizás









Quizás vuelvan las canciones
escritas en los más lejanas estrellas de este caprichoso universo
quizás la espada del samurai corte en dos mitades iguales
tu hermoso y loco corazón de gitana
quizás bailes con tu vestido blanco y tus piernas de chocolate
para mis ojos en llamas
será la danza cruel de las diosas vírgenes y lujuriosas
que no duermen con tipos renegados e indolentes como yo
será como gustes porque sos hermosa y fragil
y en tanto la belleza dicta sus propias reglas
la fragilidad pide a gritos un brazo sobre el cual derramar lágrimas de oro
quizás el tiempo lleve tu color hacia pieles que
ni vos ni yo conocemos
quizás en una valija de cuero, en la valija pequeña e irrisoria
de un payaso de un circo que ya no gira por las provincias,
lleves también tu maravilloso aroma a princesa egipcia en el exilio.
Una soberana pletórica y exquisita que no para de beber tequilas en un jazz bar de Londres.
quizás vos y yo seamos menos que un acorde en la guitarra de
un rocker endrogrado con su propio ego
menos que la punta del dedo gordo que toca el dedo gordo
del chico que tienes al lado y te desea y te mira y juega a seducirte
quizás seamos menos que la nada que nos envuelve cuando estamos desnudos y jadeantes
y quizás en esa nada podamos lograr lo imposible
que lo mejor que podría sucedernos ocurra como ocurren, a veces, los milagros.
quizás deberíamos salir a la calle disfrazados de piratas e ir de fiesta
juntos y de la mano a conquistar mares eternos que exigen nuestra inmediata locura.



Claudio Andrade



19.11.11

Círculos mágicos

 
Hola Juan Marchesi!

 







Ahora somos amigos. Lo dice Facebook y no ha de ser poca cosa.

Tengo historia para contarte. Cabe la posibilidad que la leas así de una o de a poco a lo largo de toda la semana, porque es extensa.  já. 

Como sea, gracias por tu tiempo.

Susana Amuchastegui estuvo por aqui en Las Grutas en el Encuentro de Escritores. Como parte de la programación para los niños contó un cuento llamado El Potrillo y la Mariposa blanca. 


 
  Llevé a escucharla a mi nieto Santiago (4 años) que estaba de visita en casa. Ella habia explicado que se iban a sortear 2 láminas que tenían que ver con el cuento y que te pertenencen (y las mostró). Una para los nenes otra para las nenas. O viceversa, no me acuerdo. No viene al caso.
Maravillosa narración de Susana, sedujo con sus giros vocales y de los otros a todos los niños presentes. Luego vino el sorteo. Para ello repartió numeritos a cada niño.  Santiago me preguntó para que era eso, le dije que si sacaban de la bolsa  un numero igual al que tenía en su manito se llevaba la lámina, el dibujo. Entonces, se paró enfrente de ella, mirándola fijo a esperar, obvio, que le diera la lámina, porque convengamos, qué puede entender una criatura de 4 años sobre los vericuetos de un sorteo.

Se va la lámina para una niña y se va otra lámina para otro niño que no era él!
 

Bonito...

Siguió paradito frente a Susana, mirándola fijo,  esperando que le diera una. Y no. La función había terminado. Bueno Santi, le tocó a otro nene, vámonos a caminar por la playa, Si?

Decirte que se le saltaron, literalmente, dos lagrimones, es fácil de creer. No hubo llanto ni pataleo, sólo esos dos lagrimones. 

Pude imaginar su angustia. Algunas mujeres cercanas vinieron a darle unos besos a modo de consuelo. Pero a ese hombrecito de 4 años que había puesto su corazón en un colorido dibujo de  una mariposa que llegó  hasta un arco iris con la ayuda de un caballito y así, de repente de llenó de colores... no es moco de pavo. No se arregla con besos y apretujones.

Cuestión es que nos fuimos caminando por la costanera e intenté recrear el cuento. El era el potrillo y yo la mariposa. Su tristeza de a poco comenzó a amainar. Y un helado chorreado por su hocico refrescó su desconsuelo.

Por la noche, en cena de Escritores, en mi mesa estaban dos amigos: Poul Pedersen y su mujer Astrid Hansen. Les cuento de Santi (porque lo conocen y miman cuando lo ven) el asunto del sorteo que no fue para él. 
Luego, Susana sortea otras 2 láminas mismo autor, vos,  ahora una para un hombre y otra para una dama.

Ocupada en servir las mesas, me entero que una  lámina le había tocado a uno de los Pedersen.

A los dos días, llega Astrid a mi casa y pregunta por Santi. El le da un beso cariñoso. Su abuela, o sea yo, le ha enseñado que si es amiga mia es un ser especialmente amoroso, y el chico me ha creido. Y demuestra un afecto espontáneo porque, y aqui yo no tengo nada que ver, se lo gana por mérito propio.











Astrid, entonces, alta, elegante, bella  como una garza blanca,  le entrega un sobre color lavanda con un moñito y le dice con su acento danés: Santi, pasó una mariposa blanca por mi casa y me pidió que te diera esto. Y le entrega el sobre. 


Los ojitos de Santi comenzaron una íntima fiesta.
Rasga el sobre y se queda durito al ver la obra. La toma de cada lado,  la mira casi sin poder creerlo y le  dice: El caballito y la mariposa! Y me miraba sonriente también para sumarme a su fiesta. 
Qué alegría Juan! Despacito llevaba la lámina a sus labios y le daba besos una y otra vez. Su cara era una juguetería abierta a todo público.
La abrazó y comenzó a contarle el cuento a Astrid y con el dedito le marcaba el arco iris y atropellaba a sus palabras para que nada de la historia quedara afuera.

Un gesto de Astrid que me anudó la garganta. Maravillosa.

Más besos, abrazos, chaucitos, gracias y demás y una vez solos se metió entre sus acuarelas y papeles no tan blancos, (en verdad   manchados de otras batallas de colores),  a pintar. El pincel iba y venía y gotas de agua volaban por la mesa por el apuro. 


Me quedé mirado el increible milagro de cómo el pelotón de  lágrimas que quedaron detrás de aquellas dos  se convertían de pronto, pincelada tras pincelada  en un hermoso arco iris sobre una pradera  de nubes verdes. Aunque lo que yo pueda definir, decirte ahora, entiendo quizás no es nada de lo que él imaginó haciéndolo.

Viscicitudes del arte.
Luego, cansado, resoplando por el esfuerzo y decidido en  su pincelada final me dice: Esto es para Astrid y ahi nomás lo metió en el sobre color lavanda que le había traido tanta contentura. 




Ayer se lo llevamos porque ya  regresaba con su mamá. La hermosa danesa recibió su regalo con la dignidad, vuelvo a recordar las garzas blancas, que la ocasión ameritaba.  






Y  me quedo pensando, hoy sin él, en las encrucijadas que nos toca vivir.  La magia de un cuento, el talento para crearlo y contarlo, el corazón donde cae, los colores de una lámina que animan a vuelos fantásticos y creibles, la generosidad de una mujer, el amor que va y viene si nos dejamos ser.

Como tuviste que ver quería agradecerte porque sin saberlo, como una piedra arrojada al agua de un rio, lo que uno hace, genera, inventa, anima, siempre se  expande en círculos infinitos. Círculos que emocionan, encierran, conmueven, abrazan, se abren se enganchan con otros, se disfrutan, se cierran alguna vez dándole sentido a nuestras vidas.

Un abrazo enorme.

  




Muy bello tu cuento Susana Amuchástegui 
y contado de maravillas!




12.11.11

Colonia. Uruguay




Colonia es muro, piedras, reja, candombe y zaguán. Luchas, intrigas, amores y odios.
Colonia de Sacramento es España y Portugal. Punto de defensa y avanzada.
Es Inglaterra, Holanda, Francia, Judíos y Banda Oriental.
Es historia de 300 años con flores frescas en su escote.



Colonia es caminar con Angelita por la Calle de los Suspiros


Colonia es rosa viejo for export






es un burrito con nombre y apellido
 
 es ser parte de la fiesta escandalosa de ligustrinas,
viñedos y verbenas
















 es el deseo de tirar anclas desde una silla


 
 es Gilly y su abrazo generoso

 
 es un amoroso arroz servido un mediodía


es el recuerdo de vapores en otras ollas


es el sol demorado en las retamas


es la arena blanca de una orilla ruborizada en rosas y lavandas



es el agua de un rio que se bebe el sol de a sorbitos


es meterse en la llamada y ofrecer nuestros latidos


es un vino, una vela y el rescate de emociones compartidas